Facebook vs. la gente Facebook vs. la gente
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LA SITUACIÓN

La lucha, permítanme el término, por incrementar el alcance orgánico en Facebook es de todos los días y de muchas personas y compañías que permanentemente buscan alternativas para, invirtiendo tiempo y no efectivo, acercar su propuesta de comunicación a la mayor cantidad de personas posible.

En ese ejercicio es fácil caer en la mala práctica de compartir contenidos que no le interesan a una comunidad y es por esto que vemos a un spa publicando una promoción en un grupo de poetas o a un diseñador gráfico ofreciendo sus servicios dentro de un grupo especializado en un tema que nada tiene que ver con su actividad.

Facebook impone límites para las acciones de comunicación y mercadeo que se realizan de forma manual pero masiva, como por ejemplo acercar el mismo mensaje, uno a uno a muchos de nuestros contactos en Facebook Messenger o llevar el mismo post a una gran cantidad de grupos o comunidades dentro de esta red social. El bloqueo aparece muy rápido cuando lo que se comparte tiene una URL externa a Facebook. Cabe anotar que en cada punto de contacto, el individuo o el grupo de personas tienen el control remoto o mecanismo para proteger sus intereses de cara a las malas prácticas.

UN TIP

Para las personas que buscan comunicar contenidos relevantes en los lugares y de la forma adecuada, les doy un tip.

Facebook es notoriamente más laxo con los contenidos nativos que con los externos, esto es, un evento creado dentro de su red tiene mayores posibilidades de ser compartido sin bloqueos que un evento creado en un website y traído a Facebook con un copy y una URL.

Si la intención es compartir un contenido alineado con los intereses de un importante número de personas, lo ideal es hacerlo nativo para evitar bloqueos (no quiere decir que no vayan a existir bloqueos si se abusa). Por ejemplo, crear el evento nativo en nuestra página de Facebook para luego compartirlo internamente, crear un post de blog usando Facebook Notes para luego compartirlo internamente, hacer un streaming para luego compartir el post resultante de forma nativa, esto funciona mucho mejor que cuando se hace al contrario, pero ¿por qué?. La explicación la puedo dar desde un texto que escribí por el año 2009, no recuerdo exactamente la fecha y que hice, en su momento, parte del contenido académico de un diplomado en marketing digital:

Las buenas intenciones de Facebook en materia de protección de los intereses de sus usuarios están al mismo nivel que las buenas intenciones de una petrolera en materia de protección del medio ambiente o de Coca Cola en materia del cuidado de los dientes de las personas, son realmente nulas y solamente un distraído podría caer en la trampa, las buenas intenciones son asociadas exclusivamente a la factura, a convertir a cada persona que nade o naufrague en sus aguas azules en un monedero de carne. Y es entendible.

TODO POR LA PLATA

Los bloqueos que vemos en Facebook hoy con mayor frecuencia que ayer (y lo dice alguien que fué tester de Facebook cuando su penetración en Latinoamérica era irrisoria) pueden parecer estar fundamentados en muchas razones como el spam, abusos de acuerdo a sus políticas, pero realmente si se profundiza podremos darnos cuenta que tienen más que ver con alianzas (en el caso del acortador de Google – goo.gl – que en alguna época fué casi banneado por completo) pero, sobre todo, hacer desertar a las personas de la idea de salir de Facebook y para eso se usa la herramienta que mejor le ha funcionado a la humanidad – y la historia respalda la idea -, el miedo.

 

Hemos realizado ejercicios donde una publicación sin inversión en un likepage bien gestionado que apunta hacia afuera con una URL genera una advertencia al hacer click y esa misma publicación con el mismo enlace pegada a un likepage con importante historial de inversión publicitaria en la red azul no genera advertencia.

 

No es de extrañar, viniendo de Facebook, que cuando el contenido que se comparte, incluso de forma nativa, tiene un enlace externo, sea bloqueado o genere alguna advertencia, a menos, obvio, que lleve inversión de dinero.

De ninguna manera estoy desconociendo con mis afirmaciones que las cuentas tienen una reputación que se forma a través del modus operandi del día a día, tampoco las afirmaciones son basadas en una o dos publicaciones analizadas sino a partir de patrones que se evidencian luego de una operación articulada desde un importante volumen de comunicación.

Carlos Cortés

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